Estaba en Guanajuato, sentada en la sala de espera del estacionamiento... ya saben, esperando.
Una viejita se cambió de banca, a un lado de mi y mis acompañantes (qué finura) y dijo:
"Es que allá hace mucho frío. Y allá los niños son bien enfadosos."
Al rato cambió de opinión:
"No, mejor me voy para allá, porque luego se me va."
Y se cambió de banca.
Preguntó mi tía: "Dijo que se iba a cambiar que porque luego se le va... El avión, yo creo."
Ay, trucus-trucus.
Querido Al, soy yo otra vez
Hace 11 meses
